PALABRAS PERDIDAS



Tus palabras perdidas resuenan en mi cajón.

Un cajón lleno de sentimientos marchitos,

un cajón olvidado entre minúsculos pensamientos malditos.

Cajón inundado de lágrimas que bañan mi habitación.



La misma historia de siempre, esa canción.

No quiero acabar con mil gatos enloquecidos

ni con recuerdos de cristal que atormenta mi destino.

¡No quiero acabar perdiendo la razón!



Sé que soñaré con tristes escenarios,

decorados por nubes de sangre que visten los desiertos 

de un libro bañado en sudor olvidado.



Sé que no voy a acabar bebiendo versos

de un vaso rebosante de barro

porque te traigo cestas repletas de mi tiempo.